COREANOS CON MUCHA HISTORIA EN YUCATAN
Muchos de los descendientes de los inmigrantes coreanos están contribuyendo al progreso de la sociedad yucateca y mexicana. Son médicos, abogados, profesores universitarios, contadores, pastores, hombres de negocios, y hasta políticos ocupando puestos clave.
En Mérida, la primera zona de asentamiento de los inmigrantes, vivían unos 3000 descendientes, la mayoría en condiciones de pobreza similares a las de los pobladores locales.
Con la Revolución Mexicana se dio el derrumbe de la boyante industria del henequén, los inmigrantes coreanos tuvieron que trasladarse de un lado a otro más de una vez.
Desde la década de los años 20 en adelante, se dispersaron por todo México. Empezando por las localidades más cercanas a Mérida, como Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Coatzacoalcos, hasta Ciudad de México, a otras grandes ciudades e incluso hasta Tijuana, en la zona fronteriza con EE.UU.
Pero que los une a demás de ser humanos, la comida coreana es uno de los lazos culturales más fuertes que unen a los descendientes coreanos. Aunque casi ninguno sabe hablar coreano, conservan casi perfectamente la cultura culinaria coreana. La mayoría de ellos conocen y saborean el “kimchi”, la pasta de pimientos, la pasta de soya, los brotes de soya, la sopa de algas, el “mandu” y los fritos al estilo coreano. También saben hacer y comer el arroz hecho a la manera coreana.
Aunque difícilmente en nuestra ciudad podremos encontrar algún tipo de restaurante, con la comida típica coreana, como lo hay con la comida ahina, taiwanesa, entre otras costumbres, la historia señala que al principio, los inmigrantes coreanos sufrieron mucho por no encontrar pimientos, ajo, pasta y salsa de soya en las haciendas henequeneras, pero luego con el tiempo se las arreglaron para preparar “kimchi” y otros platos con los ingredientes que encontraron, propios de la región.
Hoy en día, la cocina coreana se caracteriza por la diversidad y amplia variedad de carnes y pescados, así como vegetales. Las diferentes comidas fermentadas y preservadas, como el kimchi (repollo coreano picante fermentado), el jeotgal (mariscos fermentados salados) y doenjang (pasta de soya fermentada) son los principales, haciéndose notar por su peculiar sabor y alto valor nutritivo.
Para conocer mejor de que estamos hablando se agrega que La soya o soja (Glycine max) es una especie de la familia de las leguminosas (Fabaceae) cultivada por sus semillas, de medio contenido en aceite y alto de proteína.
Otro dato interesante es la col china (en coreano “Bae-chu”), cuya forma es similar a la de una lechuga, aunque existen otras recetas en las que se utilizan como ingrediente básico rábanos o pepinos. Otros ingredientes son: pimiento o ají rojo molido, ajos o cebollas tiernas. De olor fuerte y característico, su sabor es salado y picante.
Pero sin duda uno de las aportaciones que estos inmigrantes nos dejaron para la posteridad es el llamado dulce de Melcocha, en algunas regiones se le conoce como Charamusca, que no tiene nada que ver con melcocha tradicional de México, se dice que hay diferente forma de prepáralos como ejemplo mencionaremos dos que son:
Tabasco. La manera tradicional de elaborarla es a base de panela e incorporación de ralladura de limón. Después se coloca sobre hojas de limón y se deja enfriar.
Yucatán. Se procesa usando clara de huevo y miel en una proporción de 12 claras por cada litro de miel (preferentemente de abeja). Se evapora la mezcla a fuego muy lento removiéndose para evitar que se pegue en la cazuela hasta que adquiere la consistencia adecuada, vertiéndose después y dejándose endurecer (al enfriarse) sobre hojas de almendro (almendra) que servirán al fin del proceso como envoltorio.
En Mérida realiza de la forma más sencilla que es usando miel y clara de huevo tal como lo realizaban nuestros antepasados.
Y como se ha mencionado al principio los coreanos nativos, por instrucciones de sus patriarcas deciden que se casen solo coreanos con coreanas, para salvar la sangre pura, cabe mencionar que los llegados eran de diferentes clanes, por lo que no habría problemas con las descendencias.
Los primeros en romper el pacto fueron los coreanos que se casaron con las mujeres mayas dándose la primera mezcla mestiza.
Para finalizar por fonética muchos nombres en coreano se fueron castellanizando, aunque la lista es larga solo se mencionaran los más conocidos como son: aunque existen en su puso lenguaje, el llamado So, Soh, Soo, Song, hasta llegar a lo que hoy se conoce como Sosa.
Park, Pak, Pa, Pan y se mayan izó o se fusionó quedando como Pat. Otro de los muy conocidos es el Ko, Koo, Co y termino como Corona, el Chue, Chu, Chuee, y finalmente concluyo como Sánchez y el Yang, pasó a ser Yáñez y el yang también termino como maya al ser Yam, aunque en este caso en especial también hay apellidos con (N) Yan sería un poco, interminable continuar con estos apellidos coreanos.
sábado, 16 de mayo de 2015
COREANOS EN YUCATAN
Coreanos en Yucatán (México)
En mayo de 1905 se inició la emigración coreana hacia el Yucatán con 1.033 coreanos (802 hombres y 231 mujeres y niños) procedentes de zonas urbanas como Seúl, lncheon y Su-won, como remplazo de la mano de obra china y japonesa (de procedencia rural), que no gozaron del éxito esperado por parte de los hacendados (plantadores de henequen, ágave). La política migratoria de Porfirio Díaz (1876-1880 y 1884-1911) favorecería la llegada de mano de obra asiática y europea, y se dictaría una Ley de Extranjería y Naturalización (1886) con contenía el siguiente término:
"Los colonos que vengan al país en virtud de los contratos celebrados por el gobierno y cuyos gastos de viaje e instalación sean costeados por éste, se considerarán como mexicanos ... así como los emigrantes de toda clase, puedan naturalizarse ...".
Posteriormente se crearía la primera ley de migración (1908), y en 1926 bajo la presidencia de Plutarco Elías Calles, influenciado por la política noprteamericana que prohibía la emigración japonesa, deroga la Ley de 1908 y promulga la segunda Ley de migración con los siguientes términos:
"Todo individuo que quisiera inmigrar o emigrar a México tendría que asumir las leyes mexicanas e internacionales. Todo individuo tiene la libertad de entrar y salir; pero, tiene que probar ciertas condiciones físicas (examen de salud) y morales (carta de buena conducta) y poseer un oficio. Los inmigrantes trabajadores deberían poseer contrato de trabajo previo mínimo de un año o demostrar solvencia económica (tres meses) para los que no tienen contrato".
Parte de la raíz de su llegada se encuentra en las acusaciones que se vierten sobre los trabajadores chinos: "sucios, portadores de enfermedades, débiles físicamente, ateos, viciosos (opiómanos y jugadores), e indignos de mezclarse con la raza mexicana". Acusaciones que reflejaban el malestar de los sindicatos y población mexicanos por los salarios bajos que recibían, justo en un momento de crisis y pobreza que generaría la Revolución Maderista (1910-1911), inicio de la Revolución Mexicana.
20 COSAS QUE HACER EN MERIDA YUCATAN
20 COSAS QUE HACER EN MERIDA YUCATAN
1. Da un recorrido a pie por el famoso Paseo Montejo, la avenida más larga (con poco más de 5 km) y hermosa de Mérida. Admira sus viejas casonas que datan de la época de la Colonia y del Porfiriato. ¡Te sorprenderán!
2. Realiza un paseo en Calandria (especie de carruaje tirado por caballos) por las principales calles del centro de la ciudad; te permitirá conocer desde otro ángulo varios edificios, monumentos y plazas de la “capital blanca”.
3.Conoce el Palacio Cantón, espectacular edificio de estilo Neoclásico que, en nuestros días, aloja al Museo Regional, con su fantástica colección de piezas de la cultura maya.
4. Sobre el mismo Paseo Montejo, admira el imponente Monumento a la Patria. No pierdas detalle de cada uno de sus grabados que evocan diferentes momentos de la historia de México y de la de Yucatán en particular.
5. En el centro de la ciudad, admira la fachada del famoso Palacio o casa de Montejo, mandado a construir por el conquistador de la región, Francisco de Montejo, hacia la segunda mitad del siglo XVI. Hoy en día, este edificio es sede de un elegante museo auspiciado por Fomento Cultural Banamex.
6. Visita la Catedral de San Ildefonso que, recientemente, acaba de estrenar un espectacular alumbrado que al caer la noche permite a los espectadores admirar aún mejor sus bellos detalles arquitectónicos.
7. Come una marquesita de queso de bola o de crema de cacahuate en cualquiera de las plazas y parques públicos que se localizan en la zona del centro de Mérida.
8. Visita el Museo Macay, ubicado a un costado de la Catedral. ¡Admira sus magníficas colecciones de objetos de arte que van desde piezas mayas hasta las complejas expresiones de artistas como gráficas, pinturas, acuarelas, esculturas y digital art!
9. Saborea lo mejor de la cocina yucateca (panuchos, salbutes, sopa de lima, cochinita pibil, entre otros deliciosos platillos) en los diferentes restaurantes que se localizan en el primer cuadro de la "blanca" Mérida. Te recomendamos visitar Los Almendros, tradicional establecimiento ubicado en los alrededores del Parque La Mejorada.
10. Súbete al Turibús que, con paradas en puntos estratégicos de la ciudad, conocerás diferentes rincones de la misma mientras te tomas las fotos más divertidas en compañía de tu pareja, amigos o tu familia. ¡Seguro se divertirán!
11. Los fines de semana participa de los interesantes recorridos de leyendas que se organizan en el centro de la ciudad. Con varios años ya de experiencia, esta original "dramatización de historias" cada día cobra más aficionados o seguidores.
12. Si te gusta la historia, apúntate en las visitas guiadas que todos los días y en varios horarios parten de la Plaza Central de Mérida. Regístrate con anticipación en los modulos de atención turística que se ubican bajo los arcos que decoran el edificio del Palacio Municipal.
13. Adquiere sombreros y guayaberas, las prendas típicas del estado de Yucatán, en cualquiera de los establecimientos que se localizan en la zona del centro y en varios puntos del Paseo Montejo. Luce como todo un meridense con estos textiles de fibras ligeras que ¡ya imponen moda en todo el mundo!
14. Mucha gente dice que para conocer a fondo cada región es necesario saber qué bebida se fabrica y se bebe ahí. En Mérida, no puedes no tomar un trago de la famosa Xtabentún que se ofrece en diversos establecimeintos del centro de la ciudad y en diferentes plazas comerciales.
15. Si te gustan los deportes, en Mérida el favorito es el beisbol. No te pierdas alguno de los partidos de los Leones de Yucatán, el equipo de la ciudad que, en años recientes, fue campeón de la Liga Mexicana. Para los amantes del futbol, el cuadro que juega aquí (en la División de Ascenso) son los Venados, con su elegante uniforme en tonos azul celeste. ¡Apóyalos!
16. Escápate a Izamal, Pueblo Mágico de Yucatán, ubicado a tan sólo 67 km al este de Mérida. Ahí podrás conocer los restos de tres imponentes construcciones piramidales de la época maya, así como un fantástico Convento en cuyo atrio, el más amplio de Latinoamércia, SS Juan Pablo II ofreciera una magna misa en 1993.
17. Visita también la zona arqueológica de Chichén Itzá, localizada a 120 km al este de la capital yucateca siguiendo por la autopista a Cancún. En esta fantástica capital del mundo maya, no puedes dejar de conocer El Castillo, El Cenote Sagrado y la curiosa construcción conocida como El Caracol o El Observatorio.
18. A sólo 45 mins de Mérida se localiza Celestún, increíble reserva en la que, al amanecer o al caer la tarde, cientos de flamingos lucen su rosado plumaje posándose a las orillas del río o cerca de las zonas de mangle y manantiales. Todo un espectaculo natural ¡que no puedes dejar de presenciar!
19. Por su peculiar geografía (suelos calizos en donde abundan cenotes), Yucatán es toda una invitación a explorar estas curiosas formaciones naturales que no son otra cosa que espejos de agua conectados de forma subtérranea. En los alrededores de Mérida, te recomendamos aventurarte a conocer Cuzamá, donde después de un increíble recorrido en Truck (una especia de vagoncito tirado por mulas) podrás bañarte en las transparentes aguas de tres fantásticos cenotes. ¡No dejes de conocerlos!
20. Otro recorrido que puedes realizar partiendo de la antigua Ti'ho (así llamaron los mayas al asentamiento que antecedió a la colonial Mérida) es aquel para descubrir las haciendas de la región. Si tomas la carretera con rumbo a Progreso podrás detenerte a conocer la de Xcanatún; si vas hacia Cancún, las de Teya o Temozón; y hacia Campeche, las de Poxilá, entre otras estupendas construcciones hoy convertidas en lujosos hoteles boutique. ¡Te encantarán!
LA CIUDAD DE MERIDA YUCATAN
LA CIUDAD DE MERIDA YUCATAN
La ciudad de Mérida se encuentra plagada de rincones inolvidables que muestran la historia de Yucatán a través de la arquitectura de sus casonas y edificios, muchos de los cuales se han visto convertidos en museos, monumentos históricos o edificios de gobierno, debido a la alta información que poseen tanto en sus paredes como en su interior. Por lo tanto una de las mejores formas para conocer la ciudad es visitando estos lugares, de los cuales una gran mayoría se encuentran en el Centro Histórico. Sabiendo esto, el Gobierno del Estado a través de su Centro de Información Turística ofrece a los visitantes un recorrido guiado por los principales sitios ubicados en el corazón de la ciudad, entre los cuales se encuentran el Palacio Municipal, la Plaza Principal, la Casa Montejo, el Ateneo Peninsular, el Palacio de Gobierno, la Catedral de San Ildefonso, el Pasaje de la Revolución y el Museo de la Ciudad.
En cada uno de estos lugares, los visitantes podrán conocer las etapas históricas por las que ha pasado la ciudad, así como los diferentes estilos arquitectónicos que poseen cada uno de sus edificios principales.
El Palacio Municipal.
Construido en el año 1734 durante el gobierno de Don Santiago Aguirre, este edificio ha pasado por varias modificaciones en su estructura, sin embargo aun conserva un estilo colonial en su arquitectura. En la parte inferior se pueden encontrar diversos restaurantes de comida típica, así como de artesanías.
Plaza Principal.
Por más de tres siglos esta plaza funcionó como un espacio recreativo para realizar corridas de toros, fiestas y festivales. Fue hasta 1915 cuando se levantó la primera explanada junto a los asientos binarios, que la conforman hoy en día.
Casa de Montejo.
El espacio que ocupa perteneció al Adelantado Francisco de Montejo, pero fue su hijo, mejor conocido como “El Mozo”, quien construye lo que sería la morada de los conquistadores, concluida en 1549. Del diseño original, hoy solo conserva el portal de su fachada esculpido en piedra y de estilo plateresco, uno de las representaciones más importantes del país.
Ateneo Peninsular.
Construido entre los años de 1573 a 1579, este edificio funcionó como residencia oficial de los obispos de Yucatán por unos 340 años. Fue hasta 1994 cuando esta propiedad, perteneciendo al Gobierno del Estado, se convierte en la sede del Museo de Arte Contemporáneo (MACAY).
Palacio de Gobierno.
Edificado entre 1883 y 1892 como residencia de los Gobernadores y Capitanes Generales de Yucatán, este recinto muestra una arquitectura neoclásica, propia del siglo XIX. Actualmente alberga las oficinas del Gobierno del estado, así como los grandes murales del famoso ilustrador yucateco Fernando Castro Pacheco.
Catedral de San Ildefonso.
A petición del Rey Felipe II en 1561, se comenzó a edificar esta catedral, que llevó más de 37 años en concluirse. Su estilo arquitectónico es variado, pues las torres e interior se consideran como estilo morisco, mientras que su fachada es renacentista. Esta característica solo demuestra la gran historia que guarda entre sus grandes muros.
Pasaje de la Revolución.
Por orden del General Salvador Alvarado en 1916, de demoler las dos capillas del sur de la Catedral y parte del Palacio Episcopal y del antiguo Seminario de San Ildefonso, se abre este andador que hoy se conoce como Pasaje a la Revolución.
Museo de la Ciudad.
Inaugurado en 1908 como Palacio Federal de Correos, este edificio muestra el auge económico de la ciudad a principios del siglo XX. Fue hasta junio del 2007 que este recinto se convirtió en la nueva sede del Museo de la Ciudad.
La ciudad de Mérida se encuentra plagada de rincones inolvidables que muestran la historia de Yucatán a través de la arquitectura de sus casonas y edificios, muchos de los cuales se han visto convertidos en museos, monumentos históricos o edificios de gobierno, debido a la alta información que poseen tanto en sus paredes como en su interior. Por lo tanto una de las mejores formas para conocer la ciudad es visitando estos lugares, de los cuales una gran mayoría se encuentran en el Centro Histórico. Sabiendo esto, el Gobierno del Estado a través de su Centro de Información Turística ofrece a los visitantes un recorrido guiado por los principales sitios ubicados en el corazón de la ciudad, entre los cuales se encuentran el Palacio Municipal, la Plaza Principal, la Casa Montejo, el Ateneo Peninsular, el Palacio de Gobierno, la Catedral de San Ildefonso, el Pasaje de la Revolución y el Museo de la Ciudad.
En cada uno de estos lugares, los visitantes podrán conocer las etapas históricas por las que ha pasado la ciudad, así como los diferentes estilos arquitectónicos que poseen cada uno de sus edificios principales.
El Palacio Municipal.
Construido en el año 1734 durante el gobierno de Don Santiago Aguirre, este edificio ha pasado por varias modificaciones en su estructura, sin embargo aun conserva un estilo colonial en su arquitectura. En la parte inferior se pueden encontrar diversos restaurantes de comida típica, así como de artesanías.
Plaza Principal.
Por más de tres siglos esta plaza funcionó como un espacio recreativo para realizar corridas de toros, fiestas y festivales. Fue hasta 1915 cuando se levantó la primera explanada junto a los asientos binarios, que la conforman hoy en día.
Casa de Montejo.
El espacio que ocupa perteneció al Adelantado Francisco de Montejo, pero fue su hijo, mejor conocido como “El Mozo”, quien construye lo que sería la morada de los conquistadores, concluida en 1549. Del diseño original, hoy solo conserva el portal de su fachada esculpido en piedra y de estilo plateresco, uno de las representaciones más importantes del país.
Ateneo Peninsular.
Construido entre los años de 1573 a 1579, este edificio funcionó como residencia oficial de los obispos de Yucatán por unos 340 años. Fue hasta 1994 cuando esta propiedad, perteneciendo al Gobierno del Estado, se convierte en la sede del Museo de Arte Contemporáneo (MACAY).
Palacio de Gobierno.
Edificado entre 1883 y 1892 como residencia de los Gobernadores y Capitanes Generales de Yucatán, este recinto muestra una arquitectura neoclásica, propia del siglo XIX. Actualmente alberga las oficinas del Gobierno del estado, así como los grandes murales del famoso ilustrador yucateco Fernando Castro Pacheco.
Catedral de San Ildefonso.
A petición del Rey Felipe II en 1561, se comenzó a edificar esta catedral, que llevó más de 37 años en concluirse. Su estilo arquitectónico es variado, pues las torres e interior se consideran como estilo morisco, mientras que su fachada es renacentista. Esta característica solo demuestra la gran historia que guarda entre sus grandes muros.
Pasaje de la Revolución.
Por orden del General Salvador Alvarado en 1916, de demoler las dos capillas del sur de la Catedral y parte del Palacio Episcopal y del antiguo Seminario de San Ildefonso, se abre este andador que hoy se conoce como Pasaje a la Revolución.
Museo de la Ciudad.
Inaugurado en 1908 como Palacio Federal de Correos, este edificio muestra el auge económico de la ciudad a principios del siglo XX. Fue hasta junio del 2007 que este recinto se convirtió en la nueva sede del Museo de la Ciudad.
Casa de Andrés Quintana Roo
Casa de Andrés Quintana Roo

La arquitectura de esta magnífica residencia conserva un estilo colonial característico de su época, algo que sin duda le aporta una belleza inigualable a cada uno de sus rincones.
Se dice que a mediados del siglo XX, esta residencia fungía como casa, carpintería y bodega de un hombre apellidado Urcelay, cuya esposa, después de haber quedado viuda, dividió la propiedad en cinco secciones; perteneciendo la parte más representativa de la casa, al ahora restaurante “Amaro”, en el cual se puede apreciar un patio flanqueado por arcadas y corredores, además de un gran árbol de orquídea de casi 120 años, que convive en armonía con el ambiente en este espacio cultural.
¿Dónde?
Calle 59 por 60 y 62 Centro histórico
PALACIO CANTON
PALACIO CANTON
Residencia de la acaudalada familia del general Francisco Cantón, Escuela de Bellas Artes, escuela primaria, residencia de gobernadores y hasta museo, el Palacio Cantón se ha mantenido firme ante el paso del tiempo, conservando esa belleza innata y portentosa que lo hace destacar en el Paseo de Montejo una de las avenidas más bellas y representativas de México.
Poseedor de esa magnificencia que sólo las grandes construcciones pueden archivar con base en el paso de los años, este majestuoso sitio cumplió recientemente 100 años de haberse erigido en La Ciudad Blanca, motivo por el cual, el Museo Regional de Antropología de Yucatán (que se ubica en el interior de este edificio), ha montado la exposición El palacio del general Cantón, 100 años de historia, que consta de 130 fotografías de época y unos 70 objetos personales del primer dueño del inmueble, que se exhiben al público y visitantes, tanto nacionales, como extranjeros.
La exposición, que cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) presenta varias salas donde se hace alusión a las diversas etapas por las cuales ha atravesado el Palacio, y los múltiples usos que se le han dado.
Así, se tienen la sala El Palacio Cantón, que abarca la edificación del mismo (1904 a 1911); la sala Viviendo en el Palacio, que muestra cómo era la vida de la familia Cantón; El Palacio como Recinto Público, que da cuenta de los usos que se le dieron al Palacio de 1932 a los años 50 (Escuela de Bellas Artes, la Escuela Primaria Hidalgo y casa de gobernadores), y La vida del general Cantón, sala que repasa la historia del primer propietario del Palacio. Imperdible.
Dónde - Abierta al público hasta el 31 de mayo; se ubica en Paseo de Montejo no. 485, esquina Calle 43, col. Centro. Abre de martes a sábado de 8:00 a 20:00 h y domingo de 9:00 a 14:00 h. Costo: 41 pesos. Entrada gratis a menores de 13 años, estudiantes y maestros con credencial vigente; adultos mayores de 60 años, jubilados y pensionados.
ESTATUA DE PEDRO INFANTE
ESTATUA DE PEDRO INFANTE
A pesar de hallarse en un alejado lugar del Centro Histórico de Mérida, (Calle 62, en la cuchilla que forman la Calle 87, la 89 y la 91, al sur de la ciudad), el lugar donde se erige la estatua a Pedro Infante, uno de los dos máximos ídolos del pueblo de México (el otro es Mario Moreno 'Cantinflas') es visitado año con año por turistas nacionales, extranjeros, y gente local que rinde tributo a su querido Pedro.
En este lugar falleció Pedro Infante -el actor, el ídolo, la leyenda- la mañana del 15 de abril de 1957, al estrellarse el avión que tripulaba. En el lugar, un barandal de piedra rodea al sencillo pero emotivo monumento que imita una pirámide escalonada, con una ventana o nicho abierto al frente, en el cual, las personas que recuerdan al actor año con año colocan flores. Pero no sólo en su aniversario luctuoso, pues es común ver arreglos y ramos de flores en el lugar en cualquier mes del año.
Debajo del monumento se encuentra una placa que rememora el trágico acontecimiento: "Aquí perdieron la vida trágicamente el artista amigo Pedro Infante Cruz; el capitán piloto aviador Víctor Vidal y Marciano Bautista, mecánic, la mañana del 15 de abril de 1957. Develó esta placa el secretario general de la ANDA (Asociación Nacional de Actores) Lic. Rodolfo Landa. Mérida, Yucatán, 15 de abril de 1959. Recuerdo de sus amigos".
La crónica del accidente: el evento sucedió a las 7:00 h. de ese infausto día; el avión volaba, procedente del sur sobre la ciudad, y después de perder altura y -palabras de testigos- "tronar mucho", se desplomó estrepitosamente en el corral trasero de una casa de la calle 87. Exploto el tanque de combustible y volaron piezas del artefacto por todos lados. El combustible incendió las casas de ambos lados de la calle y por detrás, hasta una maderería, donde cinco muchachos trabajaban a esa hora. Uno de ellos se prendió en llamas y aunque sus compañeros lograron apagar el fuego, murió más tarde en un hospital de la ciudad a causa de las severas quemaduras. Los demás jóvenes fueron internados con quemaduras de diferentes grados, pero salvaron la vida. También murió en su casa la joven Ruth Rosell, que se encontraba dándose un baño al momento del accidente.
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